sábado, 1 de noviembre de 2008

Un chance asentado

La risa aún juvenil de mi pana Paúl, antes que hacerme sentir humillado, luego de que le conté la última que pasó con la omota, me terminó por bajar al piso. Luego la indiferencia y hasta su actitud aún mas burlona cuando le conté algunos detalles -no todos obvio-, me hicieron darme cuenta de mis patadas de ahogado.
En verdad yo la cagué larguísimo cuando estaba con ella. No lo niego. Solo que me di cuenta luego de que la quería. O que por lo menos pensaba que la quería. Bueno. Es cierto. Esa huevada ya estaba cagada. Y si la busco, como dice el pana, me dará mi tortazo. Me hará daño. Está aún súper resentida. Y con razón. Al son de Paúl: "si le buscas solo te hará daño, porque eso quiere".
Bueno. Hay que tomar en cuenta que el pana pasa por una huevada mucho más grave y complicada. La mujer le jugaba a dos puntas y, en un semi ataque de honestidad (digo semi porque la gran puta no se atreve a decirle que anda con otros, o por lo menos con otro), le cortó. Le hizo un favor al pana, pero lo vuelve a sumergir, porque él la quiere. Debería decidirse a cortar, a adelantar el trámite de divorcio, a cagarle a esta otra perra lasciviosa. Pero bueno. Somos hombres. Somos débiles.
Bueno, volviendo a mi caso, ahora creo que ya estoy, por fin, sacando la cabeza. No me queda de otra. Hoy, primer día de un feriado que se alargará dos jornadas más, vine a la zona. A comer. A joder. Antes que se acabe la plata. No hay mucho. De pronto la llamada de un pana inesperado, Efraín, para ir a chupar a la casa. Jajajaja venir acá y de pronto regresar al barrio y joder. Bueno. No es mala. Por lo menos no toy tan solo y de vez en cuando algún pana se acuerda. Ya veremos. Por lo pronto he dejado de pensar en que está haciendo la omota, de imaginarme que en cualquier momento y lugar me la topo a ella y a su cojudo. Ya es un avance.
Ya me estoy levantado gran putas. Cuídense.

No hay comentarios: